Confesiones de un bruja

Confesiones de un bruja
NUESTRAS VIEJAS
Jean Franco
PDF

Cuando hace unos años en una reunión del comité editorial de DEBATE FEMINISTA propuse un número sobre la vejez, el rechazo fue unánime. No me sorprendió mucho. La vejez da asco y el asco es una forma contundente de decir no. En el caso de la vejez, señala un rechazo a la muerte y a las figuras femeninas que personifican la muerte. En su libro, Disgust (Asco), Winfried Menninghaus escribe,

una y otra vez, los autores clásicos emplean una figura autorizada por una larga tradición: la figura de la vieja asquerosa. Incorpora todos los defectos prohibidos (tabooed); defectos repugnantes de la piel y de la forma, emisiones repelentes y aun prácticas sexuales asquerosas: un obsceno cadáver pudriente en vida (la traducción es mía).