Trata y explotación sexual en Argentina

Trata y explotación sexual en Argentina
cuerpos sufrientes
Carbajal, Mariana
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Organismos internacionales dan cuenta del notable crecimiento de la trata de personas durante la década del noventa a nivel mundial y advierten que la tendencia marca un constante aumento. La trata de personas para la explotación sexual es una de la caras de este fenómeno: miles y miles de mujeres y niñas son engañadas, vendidas, coaccionadas, generalmente sometidas a violencia física y psicológica, en la mayoría de los casos con grandes dificultades para poder escapar de esa situación. Se trata de un negocio con una rentabilidad muy alta y una inversión muy baja. "En América Latina se estima que el volumen global de ganancia es de alrededor de 16 000 millones de dólares por año: casi la mitad de lo que se calcula genera globalmente", destaca el italiano Eugenio Ambrosi, director regional para Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). América Latina sigue la tendencia mundial, con un marcado aumento de casos en los últimos años, propiciado por un contexto de empobrecimiento e incremento del desempleo. La trata para la explotación sexual —dice Ambrosi— disputa el segundo lugar con el tráfico de armas en el ranking de los negocios ilegales más rentables, después del narcotráfico. "La ventaja que tiene la trata de personas es que la logística y la inversión que requieren son mucho menor. Y hay conexión además entre el tráfico de drogas y el de seres humanos: varias veces las víctimas de trata o de tráfico son reclutadas para traficar estupefacientes, además de sufrir otro tipo de explotación", advierte Ambrosi en un reportaje con la autora de estas líneas.