Pasos del concurso Simone de Beauvoir y yo

Pasos del concurso Simone de Beauvoir y yo
Simone de Beauvoir
Lucía Melgar
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Para conmemorar el centenario del nacimiento de la filósofa y escritora feminista, Simone de Beauvoir, debate feminista y el Programa Universitario de Estudios de Género de la unam convocaron al concurso literario cuyos resultados publicamos en este número de nuestra revista. La idea era alentar a personas de todas las edades, académicas o no, a escribir un texto corto (hasta 8 cuartillas), en cualquier género —ensayo, cuento, poesía, carta— acerca de su relación intelectual y/o personal con la autora. El título del concurso buscaba sugerir una reflexión personal aunque no necesariamente autobiográfica acerca de la figura y el legado de la escritora.

La convocatoria se abrió en marzo de este año y se cerró el 30 de junio. Se difundió a través de las listas de correos de debate feminista, del PUEG y de G-México, así como en la Gaceta de la UNAM, los sitios del PUEG y de G-México y algunos blogs o listas personales. Para fines de junio contábamos con 63 textos enviados por correo electrónico a la dirección simoneyyo del PUEG a la que no tuvimos acceso ninguna de las integrantes del jurado. Sólo hoy, para escribir esta introducción, sé los nombres y señas de quienes enviaron sus textos.

El sentido del concurso, desde un inicio, fue abrir las páginas de debate y el sitio del pueg a nuevas voces y premiar el texto más original o más sugerente. De ahí que nos importara privilegiar los textos, no a sus autoras o autores, y que se entregara al jurado un sobre con los 63 textos divididos en las tres categorías de edad definidas en la convocatoria, sin más datos que el título y el género del texto. Como lectoras y críticas aceptaron participar las escritoras Hortensia Moreno y María Teresa Priego y la editora Cecilia Olivares, invitadas por Marta Lamas y por mí, también integrantes del jurado. Acordamos que ninguna de nosotras, por razones obvias, participaría en el concurso.

Todas las integrantes del jurado dedicamos el mes de julio a leer y evaluar los ensayos, testimonios, cuentos, obras de teatro y poemas. A principios de agosto, nos reunimos a comparar listas de primeros lugares y menciones y nos encontramos con evaluaciones muy semejantes y algunas perplejidades compartidas. Coincidimos por unanimidad en que “El tiempo del destiempo” descollaba entre todo el material recibido y merecía el premio del concurso. Su autora, Adriana Bernal, estudió periodismo y asistió a la escuela de escritores de la SOGEM.

Las lectoras compartimos en distinto grado nuestro interés por el cuento y los ensayos a los que decidimos otorgar mención honorífica. Así, en la categoría de 20 a 35 años, obtuvieron mención “El tatuaje de Simón”, cuento de Fabrizzio Guerrero Mc Manus, estudiante doctoral de filosofía de la ciencia en la UNAM, y “Como piel de castor” de Araceli Cárdenas, psicóloga que vive en Uruapan, Michoacán. En la categoría de más de 35 años se destacaron con mención honorífica otros tres ensayos: “Beauvoir o el mito del derecho” de Rosario González Arias, profesora del Colegio Universitario de Humanidades de Querétaro; ”Con Simone de Beauvoir a pájaros” de Lourdes Pacheco, investigadora de la Universidad Autónoma de Nayarit, y “Simone y yo” de Oralba Castillo Nájera, licenciada en filosofía que trabaja en la Ciudad de México.

La categoría de menos de 20 años, para la que sólo recibimos 4 textos, quedó desierta. No se trataba de premiar cada categoría sino de destacar lo más relevante. Entre las más jóvenes, por lo que pudimos ver, hay algo de interés pero poco conocimiento de la obra de Beauvoir. Ojalá con este y otros homenajes, la filosofía y la literatura de esta autora se lean más en las prepas y en las licenciaturas.

Como sugieren las señas de las autoras y el autor ya mencionados, aunque el concurso se organizara y difundiera sobre todo en el D.F., gracias a las redes personales e institucionales, la convocatoria llegó más lejos. Además de textos enviados desde Ciudad Juárez, Guadalajara, el estado de México, Michoacán, Nayarit, Querétaro, el propio Distrito Federal, recibimos participaciones de Brasil, Chile, Ecuador y Perú. En la categoría de menos de 20 años sólo participaron cuatro mujeres, en la de 20 a 35 hubo 30 participantes, el resto (29) se ubicó en la categoría de más de 35 años. Del total de 63 concursantes, sólo 5 --menos del 10%-- son hombres. La mayoría de las personas que participaron son estudiantes o profesionistas ligadas a la educación o a alguna universidad, pero son minoría las que se ocupan de literatura o estudios de género. Para dar una idea, mencionaré que se interesan en Simone de Beauvoir estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, antropólogas y psicólogas, maestras en activo o jubiladas, una ingeniera agrónoma y una médica, una ingeniera química y una diseñadora de modas, profesoras y profesores de sociología, historia o derecho de México, Brasil, Chile o Perú. Uno de los textos recibidos es coautoría de dos mujeres mayores de 60 años.

Comentar el contenido o el estilo de los cuentos, ensayos, testimonios, obras de teatro, poemas, merecería más tiempo y espacio. Quisiera señalar solamente que a mí en particular me llamó la atención, por un lado, el interés por el testimonio y su tendencia a ser a veces más expresivo de la vivencia del feminismo en México que de la convivencia con la obra de Beauvoir y su legado. Por otro lado, mencionaría la --para mí-- excesiva tendencia al estilo académico-escolar en los ensayos, sobre todo cuando se trataba de un concurso literario. De ahí, en un sentido, que resaltaran la mirada y la calidad literarias del ensayo de Adriana Bernal.

Otra característica un tanto desconcertante es el tono a veces melodramático, a ratos victimista de muchos textos, sobre todo los de las más jóvenes y no tanto. Como si invocar a Beauvoir invocara también resentimientos, sueños rotos, recuerdos de mujeres rotas o divididas entre sí, lo que sugiere la necesidad de retomar la obra de Beauvoir y el feminismo para las mujeres de hoy, desde perspectivas más frescas y variadas, tanto en la academia como fuera de ella, sobre todo.

Para cuando se publiquen los resultados del concurso, habrán pasado ya las discusiones que, desde la academia, se ocupen de la vida y obra de la pensadora del feminismo durante el coloquio Simone de Beauvoir no nació, se hizo…, organizado por el PIEM y el pueg en el marco de la cátedra que desde hace tres años celebra con su nombre a esta escritora. Ojalá tanto este coloquio como el seminario que le antecedió en el Colegio de México, y este concurso, inspiren a más mujeres y hombres a leer y releer a Simone de Beauvoir y a reflexionar críticamente sobre su legado. Ojalá las páginas que siguen inspiren a muchas y muchos a pensar y escribir su propio “Simone y yo”. Entre tanto, damos las gracias a quienes participaron en nuestro concurso y felicitamos a nuestras nuevas autoras y colaborador •