De güerita a gitana

De güerita a gitana
identidades
Carmen Boullosa
PDF

No soy rubia, y la gente se ríe cuando les cuento que de niña lo fui, porque no parece verosímil que, con estas cejotas negras, y esta mata oscura de cabello, haya tenido algún día claras guedejas. Pero, aunque no sea rubia, siempre he sido en México una "güerita". En México, el adjetivo güero es calificativo de una persona de cabello claro y/o piel clara, pero también (horror racista) es un adjetivo que, implicando una piel clara existente o no, da a entender un trato de respeto. "Aquí tiene güerita", "cómo le va güerita", o "güerota", si es un "piropo" (aquí sí, ningún respeto). "Güera" no es solamente una manera de calificar por el color del cabello, ni por el de la piel. "Güera" y "güerita" encierran una clasificación de orden social. Yo siempre he sido en México una "güera" o una "güerita", en el metro, en el mercado, en la calle, una "güera" No le cabe a nadie la menor duda, aunque vista de doble k (suéter de terlenka naranja y pantalones topeka del peor corte y el más bajo precio), de mi oscuro origen, porque tengo el tono de voz de quien fue a una escuela privada, el sonsonete de los de mi colonia, la piel diferente que la piel de un indio (aunque no tanto, afortunadamente, si José Balza, el venezolano, me ha descrito en algún artículo como una "hada india"), y para ser mexicana soy alta, parezco provenir de una familia bien alimentada por generaciones. Es por esto que me dicen "güera".