El sida y una ética de la tolerancia

El sida y una ética de la tolerancia
desde la tolerancia
Mark Platts
PDF

En muchas discusiones contemporáneas sobre el fenómeno del sida hay un elemento presente que voy a llamar, de modo un tanto tendencioso, el repliegue al subjetivismo. Por ejemplo, frente a las opiniones dogmáticas supuestamente morales de algún miembro de Pro-Vida sobre las relaciones extra-maritales, la homosexualidad, el uso de anticonceptivos y la promiscuidad, se escucha a menudo la siguiente réplica: "Esas son meramente tus ideas morales, esa es solamente tu moralidad". Detrás de tal réplica suele encontrarse la idea de que la moralidad es un asunto de libre elección o de mera preferencia personal; y la motivación para invocar esta idea en este contexto suele ser la de establecer la necesidad de la tolerancia frente a las ideas morales divergentes. Sin embargo, hay aquí una confusión brutal: si la moralidad, toda la moralidad, fuera efectivamente un asunto de libre elección, no habría ningún tipo de error en el caso en que la gente escogiera libremente una moralidad absolutamente intolerante con respecto a las ideas morales divergentes. Es difícil soslayar la sospecha de que el repliegue al subjetivismo encubre la creencia, quizás no consciente, en el valor no subjetivo de la tolerancia.