De ida y vuelta siete veces

De ida y vuelta siete veces
desde otro lugar
Tununa Mercado
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Pensaba en estas siete piedras y tenía que hacer un esfuerzo para imaginarlas grandes, pero sabía que eran grandes, que acaso habían tenido que ser llevadas al sitio desde un río de las sierras en enormes vehículos, o arrancadas de la Pampa de Achala, con todo y el silencio en el que se sumen por ser piedras de altura dentro de un nombre con reminiscencias verdes y llanas. Yo sabía entonces que eran grandes, monumentales, pero las quería al alcance de la mano, rompiendo la estática, arrojadas al espacio en una parábola, cuyo punto de llegada es también el principio, por la fuerza del arrojo y la elipsis de ida y vuelta siete veces trazada por siete manos y siete impulsos.