Las jóvenes: feministas y no, a su manera

Las jóvenes: feministas y no, a su manera Book Cover Las jóvenes: feministas y no, a su manera
Varios
abril 2010

Editorial

En el número pasado reflexionábamos sobre el hecho de que lamentablemente ha habido poco debate en DEBATE FEMINISTA, que muchas jóvenes feministas no conocen esta publicación y que aún no hemos logrado incorporar en este espacio las preocupaciones que atraviesan las vidas de tantas personas que forman parte del movimiento feminista. Concluimos que necesitamos cambiar y tomar más en cuenta los intereses de otras generaciones de feministas. Por eso hemos hecho tres cosas: hemos subido el contenido de la revista para que se pueda leer en red (excepto los últimos cuatro), hemos armado este número con participaciones y reflexiones de mujeres jóvenes y estamos planeando el siguiente número sobre la vejez.

El sábado 23 de enero de este año recibimos en las oficinas de DEBATE FEMINISTA a seis jóvenes, algunas que se asumen claramente como feministas y otras no tanto, para participar en una mesa redonda. Nos intrigaba justamente eso: ¿se consideran feministas?, ¿por qué sí o por qué no?, ¿cómo ven el movimiento? Durante más de tres horas intercambiaron perspectivas y vivencias del feminismo. Y quedó una especie de fotografía de las variedades y similitudes entre media docena de universitarias veinteañeras, algunas de la UNAM y otras del ITAM. Es un material muy interesante, y les recomendamos que inicien con él su lectura de los textos sobre las jóvenes que siguen.

El artículo de Oralia Gómez-Ramírez y Verónica Reyes analiza las razones por las cuales las jóvenes tienden a ver al feminismo como algo totalmente ajeno a sus vidas. Este texto funciona como complemento de la mesa redonda: escrito por dos mujeres jóvenes mexicanas, que se asumen como feministas, se trata de un recuento de las experiencias de varias jóvenes y su participación en diferentes grupos y organizaciones que trabajan por los derechos de las mujeres.

El siguiente texto —"propuesta incluyente"— también fue escrito por feministas jóvenes. Lourdes Barrera, Cecilia Garibi, Fernanda Guerrero y María Victoria Montoya parten de un cuestionamiento a lo que ellas llaman "el Imperio de El feminismo" como un coto cerrado, para proponer una apertura hacia otra manera de seguir la lucha: "los feminismos", en donde tendrían cabida todas aquellas personas —sin importar su sexo— comprometidas con la "transformación de las desigualdades" basadas en el género (y en la diferencia sexual, añadiríamos nosotras).

A continuación, desde Italia/Estados Unidos, Marina Cacace analiza los conflictos entre las mujeres jóvenes —incluyendo las que se consideran feministas— y las feministas mayores desde las diferencias generacionales. Su intención es mostrar que cada generación tiene visiones propias que hacen imposible que las jóvenes vean la situación de las mujeres y las posibles maneras de cambiarla con los mismos ojos que sus "madres". Si bien la conclusión puede parecer sencilla, el análisis que lo sustenta vale la pena.

¿Qué significa el feminismo para las jóvenes en el primer mundo?, ¿en Inglaterra, por ejemplo? Según Angela McRobbie, es algo totalmente superado; instaladas en el posfeminismo, las jóvenes inglesas son impulsadas —desde las políticas y el discurso público— a gozar de los mismos privilegios que sus pares varones. En apariencia tienen derecho a decidir en todos los ámbitos: las ideas feministas ya fueron absorbidas y desechado su poder subversivo. ¿Será realmente así?

Desde Guadalajara, Patricia Martínez reflexiona acerca del humor y la ironía que utilizan las jóvenes (participantes en entrevistas grupales) para burlarse de sí mismas y su acatamiento (o no) de las normas sociales de género. No se trata, en este caso, de jóvenes feministas. Sin embargo, las descripciones y conclusiones podrían, en cierta manera, hacernos pensar en la mayoría de las jóvenes mexicanas y en una de las formas en que se "sublevan" ante los mandatos sociales del género.

El Encuentro Feminista Latinoamericano y de El Caribe se realizó en la Ciudad de México hace ya un año. Sin embargo, no queríamos dejar de consignar algunas reflexiones, desde diferentes puntos de vista, sobre el encuentro mismo y sobre el significado que han tenido y tienen estas reuniones para feministas de diferentes edades y procedencias. Para comenzar, Ximena Bustamante ofrece una crítica de algunos momentos de la reunión y se extiende a un análisis de la situación actual del movimiento feminista, dudando de que este exista como tal. Desde una postura muy personal e informada a la vez, se pregunta sobre las posibilidades de nuevas acciones colectivas.

Para Bethsabé Huamán, asistente por primera vez a un encuentro (igual que Ximena), el feminismo más que un movimiento es una ideología, una teoría que debe ser llevada a la práctica, y para que esto suceda es fundamental un diálogo basado en la escucha.

Una de las feministas "de antes" (por no decir antigua), Eli Bartra, comparte sus vivencias del XI Encuentro, a la luz de los anteriores diez encuentros, 28 años de reuniones. Hace cuestionamientos referentes a las agendas, la participación de las autónomas y las trans, y revisa los reclamos de quienes se sienten excluidas. Estos elementos nos hacen pensar que tal vez el próximo encuentro debería tratar de hacer un recuento de lo que sí se ha logrado y lo que falta por hacer, de los avances y los retrocesos.

A continuación, presentamos dos documentos: una declaración de las feministas autónomas, resultado de su encuentro en la Ciudad de México, y los "apuntes" de las feministas socialistas, leídos en la clausura del XI Encuentro. Dos posturas que desde hace tiempo suelen estar confrontadas, pese a las coincidencias, más en la práctica que en el discurso, que suelen tener.

Para finalizar esta sección, Bisherú Bernal expone su opinión acerca de la presencia de algunos hombres durante el XI Encuentro. No se las contamos, para que lean su texto.

En la Ciudad de México la reciente legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo desató una gran preocupación sobre la posibilidad de que las lesbianas y los gays adoptaran criaturas. El nivel de ignorancia y de homofobia que mostraron varios diputados y obispos no tuvo paralelo. Ya en el año de 2005 habíamos dedicado un número de esta revista al tema de "Matrimonio homosexual/familia homoparental" (núm. 32). Dado nuestro propósito de incluir en debate cuestiones relevantes del contexto político que afectan a las feministas, hemos reproducido un ensayo que aborda uno de los interrogantes más polémicos: ¿cómo afecta la orientación sexual de los padres? En la sección "desde la homoparentalidad" presentamos un minucioso trabajo que revisa los hallazgos de las investigaciones realizadas en Estados Unidos sobre la parentalidad lesbigay. Judith Stacey y Timothy Biblarz analizan las inconsistencias de dichas investigaciones y sostienen que la orientación sexual de los progenitores sí afecta a las/os hijas/os, aunque también de formas positivas. Por eso, incluso si desaparecieran la homofobia y el heterosexismo, seguiría habiendo diferencias: pero ¿quién dice que la diversidad es negativa?

Raquel Serur, por su parte, evoca a Rosario Castellanos a treinta y cinco años de su muerte y nos recuerda algunas de sus reflexiones en torno a sí misma y a las injusticias sociales de que fue testigo.

En "lecturas", Deborah Dorotinsky reseña un libro valioso, básico pero sobre todo muy interesante para la historiografía mexicana: Género, poder y política en el México posrevolucionario de Gabriela Cano, Mary Kay Vaughan y Jocelyn Olcott.

Jesusa Rodríguez adopta esta vez, la voz de una/un "Nini", sector de la juventud mexicana que representa la lamentable falta de opciones para una gran cantidad de las y los jóvenes en nuestro país: "ni trabajan ni estudian". Por su parte, Liliana Felipe, con el recuerdo de Chile presente, hace que no se nos olvide lo que fue Pinochet.

Y, finalmente, en "desde el correo electrónico", un texto que desmantela prejuicios sobre los deseos reproductivos de las mujeres indígenas en Bolivia y una especie de manifiesto de Florence Thomas, académica francesa radicada en Colombia, acerca de su identidad como feminista.

Comité Editorial

Marta Acevedo
Marisa Belausteguigoitia
Gabriela Cano
Dora Cardaci
Mary Goldsmith
Nattie Golubov
Lucero González
Sandra Lorenzano
María Consuelo Mejía
Lucía Melgar
Araceli Mingo
Hortensia Moreno
Mabel Piccini
María Teresa Priego
Raquel Serur
Estela Suárez