Política, trabajo y tiempos

Política, trabajo y tiempos Book Cover Política, trabajo y tiempos
Varios
marzo 1993

Editorial

No hace mucho Rossana Rossanda dijo: "Me parece que todo está por hacer y que difícilmente lo harán los solitarios". Tal vez esta frase es la que mejor resume la intención que anima este número de debate feminista. Lo hemos dicho desde el inicio: para alterar la balanza del poder político institucional es preciso generar procesos de unificación y obtener avances feministas para el conjunto de la sociedad y no tan sólo para las mujeres. Con esa perspectiva hemos seleccionado materiales que contribuyen al debate que urge en México.

La discusión actual acerca de la democracia ya no puede seguir hablando del ciudadano como entidad universal; los problemas a que se enfrenta la reflexión sobre la política derivan precisamente del reconocimiento de una enorme pluralidad de sujetos dentro de una enorme pluralidad de situaciones. La tarea de la democracia es dar cabida a todos ellos dentro del mismo espacio político: crear ámbitos de discusión capaces de recoger las voces que enuncian diferentes sujetos con diferentes necesidades desde diferentes posiciones.

Hemos dividido en dos partes la reflexión sobre política. En la primera se encuentran tres ensayos que tienen especial relevancia porque, desde una perspectiva comprometidamente feminista, critican vicios y confusiones de los feminismos en curso: el esencialismo, el victimismo y la autocomplacencia de la política de la identidad que han metido al feminismo en el atolladero del mujerismo. Mouffe, Fraser y Tarrés apuestan a la construcción de una alternativa a la política neo-liberal y exploran elementos fundamentales: las prácticas democráticas, la ciudadanía, la separación entre lo público y lo privado.

El otro bloque lo componen artículos cortos que se refieren a la experiencia concreta de las feministas italianas, en el ya desaparecido Partido Comunista, que ha incidido en el proceso politico italiano desde una perspectiva renovadora y creativa. Desde nuestro segundo número habíamos publicado algunos artículos que mostraban el alcance de sus propuestas y las críticas de otro sector del feminismo.1 Además del balance que hoy presentamos, en la sección documento publicamos una propuesta de ley sobre los tiempos de la vida impulsada por la Sección Femenina del desaparecido PCI, que nos parece un espléndido ejemplo del tipo de perspectiva y lenguaje político feminista. Y para una referencia nacional, en desde lo cotidiano, las resoluciones del VII Encuentro Nacional Feminista.

Todos estos textos encuentran un interesante contrapunto en la entrevista con François Furet quien hace una severa crítica de la political correctness2 y ofrece una perspectiva de conjunto en la que compara las formas de hacer política del viejo y del nuevo continentes, criticando duramente la política de las cuotas.

Más no todo debe restringirse a la reflexión política; también queremos señalar que este debate puede que ser abordado desde otros puntos de vista: desde los mecanismos del orden simbólico que organizan y explican las expresiones de la vida, del trabajo, de los tiempos, de los géneros; desde otro lugar esta vez explora la metáfora: ese dispositivo del discurso a partir del cual el lenguaje comunica significados sociales más allá del sentido literal. Y desde la escritura, con un texto maravilloso de Lea Melandri, explora las formas del discurso del amor, al mismo tiempo distinto e igual para los hombres y para las mujeres.

En este número aparecen por primera vez dos nuevas secciones: a debate y desde el affidamento. La primera responde a un fenómeno que ha ido en aumento: las colaboraciones espontáneas de nuestras y nuestros lectores. Aunque ya desde el año pasado recibimos muchas de gran calidad, hemos pospuesto su publicación, pues sus temas no se articulan con lo que queremos publicar en esta etapa: se refieren, en su mayoría, a cuestiones puntuales de mujeres (estudios de caso, reflexiones sobre movilizaciones políticas, etcétera). Ante nuestra dilación, que no desinterés, algunas(os) autoras(es) han preferido retirar sus trabajos y publicarlos en otros espacios (tal es el inconveniente de una publicación semestral como la nuestra); otras(os) han optado por esperar un poco más.

Sin embargo, el año pasado Fernando Leal nos envió el ensayo que hoy publicamos. La coincidencia de su planteamiento abarcador con una de nuestras preocupaciones fundamentales, más el hecho de haber sido especialmente escrito para debate feminista y su impecable rigor nos decidieron a abrir con él la sección a debate.

La otra sección que inauguramos es desde el affidamento. Hemos dicho a lo largo de estos tres años que para lograr desmontar el entretejido político vigente hay que desarrollar una estrategia de relación y de comunicación entre mujeres. Un grupo de feministas italianas,3 ha propuesto el término affidamento que significa tantas cosas vinculadas entre sí (como confianza, reconocimiento, autorización, fidelidad) que las traductoras al español, al francés y al inglés han optado por dejarlo tal cual. De ahí que nosotras, a pesar del desconcierto que pueda causar inicialmente, hayamos decidido seguir ese lineamiento. El objetivo del affidamento es "tener en nuestro sexo la fuente y la medida del valor social de las mujeres".4

Para esta sección, debate feminista retoma del affidamento una idea central: "La falta de gratitud entre mujeres empobrece mucho más que el dominio sexista a la mujer individual y a todas en conjunto". En la costumbre social, el reconocimiento "se reduce a un sentimiento íntimo o a una acción privada", pero la relación de affidamento se propone como social y parte de un proyecto político. Si "el vínculo de reconocimiento y de agradecimiento hacia sus iguales constituye lo esencial de su vinculación social para una mujer", configurándose como el fundamento de una autoridad social femenina, nosotras queremos ofrecer una muestra de affidamento a la mexicana: el texto que la China Mendoza escribe para Beatriz Paredes. Al margen de la adscripción partidaria de estas dos valiosas mujeres, la dirección, redacción y parte del Consejo Editorial nos sentimos también affidadas a ellas.

1 Ver especialmente el artículo de Alessandra Bocchetti y el de Francesca Gargallo. Y en el número 4, el de Lia Cigarini.

2 Lo "correcto" desde el punto de vista político.

3 El grupo nucleado alrededor de la Librería de Mujeres de Milán.

4 Todos los entrecomillados están tomados del libro No creas tener derecho y, Librería de Mujeres de Milán, Editorial horas y HORAS; Madrid, 1992. Véase también la sección desde el movimiento en este mismo número.

Comité Editorial

Marta Acevedo
Silvia Alatorre
Josefina Aranda
Carmen Boullosa
Gabriela Cano
Dora Cardaci
Jennifer Cooper
Teresita de Barbieri
Diamela Eltit
Liliana Felipe
Margo Glantz
Mary Goldsmith
Lucero González
Ana Luisa Liguori
Laura Magriñá
Alicia Martínez
María Consuelo Mejía
Patricia Mercado
Miriam Morales
Hortensia Moreno
Leticia Murúa
Lorenia Parada
Mabel Piccini
Elena Poniatowska
Verena Radkau
Carmen Ramos Escandón
Jesusa Rodríguez
Sara Sefch ovich
estela Suárez
Elena Tapia
María Antonieta Torres Arias
Esperanza Tuñón